«La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte» Leonardo da Vinci

martes, 9 de diciembre de 2014

Joaquín Sorolla y Estados Unidos

Una aprovecha la lluvia de domingo para reflexionar. Hay pocas cosas que se puedan decir con amplia seguridad, y creo que esto que diré, en algún momento, se ha vislumbrado calladamente. Siempre he pensado que, como artista, como pintor, como creador, Joaquín Sorolla es excelente, pero que en España no le tenemos ningún aprecio. Perdemos pie con otros, mucho más mediáticos, mucho más vendibles, como Miró, Dalí o Picasso. Perdemos pie con Monet y sus nenúfares, pero olvidamos a Sorolla.

Aprendí a mirar a Sorolla cuando trajeron al Museo del Prado aquellos paneles impresionantes de la Hispanic Society, y me vi boquiabierta, visionando aquel documental sobre cómo se habían desmontado y trasladado hasta España. Sobre el cariño especial que le tienen allende los mares a ese señor colonial que congelaba en un lienzo la luz del Mediterráneo.

La otra tarde acudí a ver la exposición que la Fundación Mapfre ha montado en su sede de Paseo de Recoletos, Sorolla y Estados Unidos, y vengo a contarlo con el alma dividida.

En cuanto a la exposición, una verdadera maravilla. Las explicaciones sobre la vida y la obra del pintor, cuidadas y excelentes. La primera planta recoge obra muy conocida, muy monumental, muy Sorolla. La playa, las escenas cotidianas, la sencillez de lo que le rodeaba. La segunda planta, todavía mejor que la primera, no sólo en cuanto a obra, sino a lo íntimo de la luz y de las salas en sí.


Me reitero en lo que dije antes, y voy un poco más allá. Lo hacemos mal. Promocionamos mal nuestro arte y nuestra cultura. Todo el mundo conoce a Monet, mal que bien. Sorolla hacía lo mismo, pintaba en el jardín de su casa de Madrid, y en Valencia, y en sus múltiples viajes, y dejaba constancia de lo que le rodeaba, lo que le llamaba la atención. (Si vais, no os perdáis los dibujos hechos en los manteles y las acuarelas en los cartones de doblar camisas, porque son insuperables, y hablan de un gran maestro.)

La exposición es estupenda, el personal de Mapfre como siempre educado y amable… Pero. El pero es el público. No sé si es que fui a una hora excesivamente popular, o que por lo general no se respeta grosso modo a nadie, pero me encontré en un espacio invadido por personas de avanzada edad que ni disfrutaban la exposición ni dejaban que los demás disfrutáramos, charlando animadamente a tontas y a locas. Si quieren charlar, bajen al café Gijón, que pilla cerquísima, y se ponen ustedes al día.

Salí muy enfadada por la actitud general de la gente. El personal de sala estaba muy inquieto, y fue una visita totalmente desafortunada. Ojalá saque algún rato a deshora para ir a disfrutarla convenientemente.

Id a verla, por favor, que es una maravilla.

4 comentarios:

  1. El lunes me paso. Tuve una experiencia parecida con la muestra de cortes de Matisse en la Tate, gente que iba a pasar la tarde allí más para resguardarse de la lluvia que para disfrutar de la obra. Pero que se llenen los museos y nunca muera el arte, ¿no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Puff, ni tanto ni tan calvo. El tema es el siguiente; si vas a una sala de exposiciones y te pones a rajar justo en medio de todos y cada uno de los cuadros... No le haces ningún favor a nadie, sobre todo a los que vamos a verla :( Que no digo con esto que haya que estar como en misa, desde luego, pero coño, si no le vas a prestar ni puñetero caso, al menos no estorbes al resto :S

      Es una maravilla, te va a gustar mucho ^_^

      Un besote :*

      Eliminar
  2. Pienso como tú, en general, sobre las exposiciones. Ya no me quejo, como mucho a mi mujer. Hace años no había apenas nada que visitar y ahora que lo hay no sabemos hacerlo como adultos educados. En fin.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo creo que lo suyo es quejarse. Ya está bien de aguantar las tonterías del personal, de aguantar la mala educación de la gente. Da igual que sea gratis o que no, ya está bien de tener la sensación de que vas a un centro comercial en vez de ir a ver arte.

      Otro abrazo de vuelta ^_^

      Eliminar