«La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte» Leonardo da Vinci

viernes, 31 de mayo de 2013

The Joker

No suelo hacer estas cosas, pero me he dejado liar por Marián. Yo hago la encuesta y aquí se queda, me salto las normas. Es final de mes, estoy muy contenta a cuento de un examen más que aprobado, y es viernes y veré a mi pequeña Lola. (Come up and see me, make me smile...)


¿Cuánto tiempo le dedicas al blog?
Pues depende de lo que quiera contar. Un rato en escribirlo, redactarlo, leerlo, corregirlo, releerlo, colocarle los enlaces y a veces ponerle música, bucear por Youtube, seleccionar… Pero como idea la maduro, la dejo tiempo en barbecho para ir dándole forma y tardar lo menos posible en escribirla, sentarme y plasmarla del tirón. A veces, conduciendo, se me han ocurrido cosas fantásticas para contar y llevo una libreta en la guantera para ese tipo de contingencias. Bueno, llevo libretas y bolis en el coche, en el bolso, escribo en servilletas si es urgente…

¿Te ayuda alguien a crear las entradas?
Sí. A veces he contado estados de ánimo, no sólo exposiciones o conciertos, o noticias que me hacen combustionar, y siempre hay alguien detrás de mis reflexiones, de mis desilusiones o de mis sonrisas. Un destinatario para mis canciones o para mis broncas, o para mis sinceras disculpas. A veces, escondo cosas a la vista de todos, y es algo que no me resisto a hacer.

¿Qué es lo que más te gusta hacer en tu tiempo libre?
Pues leer, escribir, ver series, ir al cine, a conciertos y exposiciones… Me gusta estar en compañía de la gente que me quiere, pasar tiempo de calidad con ellos. Me gustaría viajar más, pero eso se irá solucionando, poco a poco.

¿Qué es lo más difícil para ti de escribir en un blog?
Lo más difícil es “qué quiero contar, cómo lo quiero contar”. Siempre. Más que ser regular en las publicaciones, más que tener una legión de seguidores. Más que sentirme desnuda emocionalmente al terminar según qué entradas.

¿Alguna vez has pensado en cerrarlo?
Sí. O hacer trampas y borrar algunas entradas. Pero luego me di cuenta de que esto también soy yo. De que hay entradas que no corresponden con mi actual yo, pero que también soy yo, o al menos lo he sido. Que por mucho tiempo que pase sin actualizar, también soy yo, y me gusta así, a lo loco.

¿Te gustaría dedicarte a esto profesionalmente?
A escribir en un blog… Es complicado. Cuando dejas de hacer algo porque te gusta y pasa a ser la manera en que te ganas el sustento y pagas los recibos, al final deja de gustarte de la misma manera, deja de emocionarte y se jode el romanticismo. O eso o llevas una doble vida en que escribes unas cosas para vivir, y luego escribes para tu goce personal.

¿Cuál es tu mayor motivación para escribir?
Contarle a los otros que algo me ha emocionado, positiva o negativamente, siempre es motivante. Que los otros me dejen mensajes y me digan si están o no de acuerdo, es aún más motivante. Motivación también es releerme pasado un tiempo y reencontrarme en lo escrito. Es pensar si en el momento actual lo hubiera escrito así, o de otro modo, o incluso si lo hubiera escrito o no.

¿Has escrito alguna vez sin motivación y sólo por obligación?
En la vida 1.0 sí. He madrugado para sentarme a escribir, y es peor que ir a galeras a remar. En el blog hay entradas que me he tenido que obligar a escribir, porque las ideas que tienes se diluyen con el tiempo, y hay que aprovechar cuando la marea está alta. Que la inspiración te pille trabajando, como decía aquél.

Después de trabajar duro en una entrada, ¿has tenido que borrarla porque no te gustaba cómo quedaba el resultado?
Desde luego. Tengo entradas terminadas que nunca vieron la luz, porque después de todo, de invertir tiempo en redactar y releer, no me han convencido, no han pasado el control de calidad, y se han quedado guardadas.

¿Qué es para ti lo mejor y lo peor de escribir en un blog?
Lo mejor es alucinar con la gente que, brujuleando por la Red, ha acabado aquí. Lo mejor es que los amigos que tú nunca pensaste que te leían, se dejen caer con comentarios del tipo: “eh, me gustó mucho la entrada del otro día, la de…”. Lo peor… No se lo he encontrado aún. El día que se lo encuentre, entonces, cambiaré de táctica.

Si volvieras atrás en el tiempo, ¿a qué te gustaría dedicarte?
Me gustaría dedicarme a la docencia, que para eso estoy estudiando con ahínco. No quiero cambiar nada de mi pasado. Estos 27 años han sido así, y me han hecho como soy. ¿Que me gustaría haber hecho según qué cosas de mejor manera? Claro. Pero las hice como las hice, mejor o peor, y ya no es solucionable. Mirar, siempre hacia delante.

Once cosas de mí…
 Soy vaga, perezosa, procrastinadora y dormilona en la vida 1.0. También deportista, pero menos.

Soy exigente, perfeccionista y seria en el trabajo. Hacia mí y hacia los demás.

Soy una rancia convertida en lo personal, una tipa divertida en las copas. Bailar o ir a un karaoke están en el imaginario. Cerrar bares es parte de la religión.

Más de vino que de cerveza. Muy de ron con naranja o cocacola. Orujo de hierbas después de copiosas comidas.

No me queda vergüenza, la gasté toda en algún esquinazo de mi vida. “Aburrido” no existe en mi diccionario, mientras haya algo que leer, escribir o hacer.

No me gustan el guiso de patatas con carne ni los mejillones. Cocino aceptablemente. Ovaciono a quien cocina para mí.

Me molesta mucho el ruido, la música alta o la tele del vecino. La aspiradora de la vecina, o sus voces. Puedo vivir sin tele y sin radio puestas todo el tiempo, el silencio no es un problema.

Soy una bocazas profesional. Digo a bocajarro cosas que no debería decir de según qué maneras… y estoy trabajando en ello. No sé consolar cuando la gente está de bajón serio, soy de las que dicen: “déjate de mierdas y despierta” en lugar de: “ay, pobrecito”.

Frunzo el ceño cuando me concentro, cuando leo, o cuando hago memoria. Levanto la ceja izquierda cuando las cosas me cuadran del todo o cuando no me cuadran en absoluto. Saco la lengua a menudo. Intento sonreír más.

Conduzco como una loca, y me estoy reformando. Canto y bailo en los semáforos, ante la cara de hastío de los demás conductores. Me gusta viajar en todos los medios de transporte, pero el barco me da fatiga, y el avión me encabrona. Siempre me cazarás con un libro en las manos o con música en los oídos.

Me encanta hacer feliz a la gente que me hace feliz. Para eso no me importa madrugar, gastar dinero, ir a la otra punta de la ciudad o montar un complot con otros. Me vale esa sonrisa, ese “estás loca, no me lo puedo creer”.


6 comentarios:

  1. Lo que me he reído con tus "once cosas" y doy fe de muchas de ellas porque las he sufrido en mis carnes!!!! ^.^
    Con tus cosas buenas y malas MOLAS MIL!!!!! :*

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    1. Mis once cosas son super conocidas, pero nunca está de más recordarlas :)
      Jo, muchaz graciaz ^.^

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  2. Eres una crack, una auténtica crack!! Y me alegra que al final, aceptases cambiar la norma de tu blog para poder leer todo lo que has escrito. Te defines muy bien, debo decir!! Y me encanta que aunque algunas cosas han cambiado un poquito, siguen teniendo tu esencia, tu toque personal.

    Eso de viajar espero que lo solucionemos ambas, que no existen las distancias, son un invento del gobierno!! Porque yo con estas cosas te noto a mi lado :)

    Genial. Muy tú.
    Un besazo enorme, rubia!

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    1. Muchísimas gracias a ti por darme la oportunidad de pensar en todo esto, y en plasmarlo aquí. Y por los piropos que me echas, que no se merecen :*

      Quiero verte pronto, flaca, que ya no se puede seguir así.

      Otro besazo a ti, cariño!

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  3. Vaya...que completito cuestionario...ha estado chulo leerte.

    Besos!!

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    1. Bienvenida ^_^

      Cuando te he leído esta mañana me decía: "joer, estamos en racha, la blogosfera entera contando por qué escribe un blog, y cuáles son sus motivaciones, debe ser Junio, que es propiciatorio".

      Muchas gracias, otro besazo :*

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