«La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte» Leonardo da Vinci

lunes, 20 de agosto de 2012

Laters, baby




Bueno, prometí contarlo todo. Todo lo que me había parecido las 50 sombras de Grey. Los tres libros. El relax y la lectura han llegado a mi vida.

Para comenzar por algún lado, el segundo es de relleno, a mi juicio. El cierre del primer libro es muy prometedor, pero según vas leyendo la historia entra en barrena. Podría haber sido un libro oscuro y súper sucio, pero se quedó en “te lo cuento otra vez”. Podría haber contado la autora qué significa el BDSM, podría haber inventado montones de escenas donde explicarnos qué es realmente lo que se esconde tras Grey, morbosas y fascinantes, pero decidió que mejor no. Podría haber puesto a Ana a buscar información, podría haberla mandado a clubs, podría haberla hecho una mujer depravada y viciosa, muy a la altura del “enemigo”, o haberla dejado de voyeur, horrorizada en un rincón, pero sólo le hace frente. Tenía en su mano hacer un segundo libro de rechupete, pero debió darle vergüenza soltarse de verdad, dejarse ir con todas las de la ley, y se quedó huérfano. Es una lástima, porque la narración tiene potencial per se.

El que cierra la saga es bastante emocionante, pasan COSAS, y tiene un ritmo más brioso, más trepidante. Un pelín más salvaje, mira al abismo pero recula. Finalmente, el cierre es a la remanguillé. Y eso es MAL. Dios mío, muy previsible todo a partir de la mitad del libro. Has leído ya esa historia en muchos sitios. Muchas veces. Mucho mejor contada. Por otro lado, quieres que no sea previsible y la cosa acabe de otro modo, un giro final de los de verdad, no de cartón piedra.

Hay dos anexos en el final del libro que tienen miguita, pero después de cerrar así…

Haciendo un símil, me ha recordado mucho a lo que me pasó leyendo las novelas del Clan del Oso Cavernario, el verano pasado. Había un libro muy reiterativo, Las llanuras del tránsito, y luego, cuando te están poniendo la miel en los labios en el penúltimo, pero sobre todo en el último libro, y crees que el desenlace será otro… Oh. Es el que tú ya te sabías.

¿Cosas que podrían haberse mejorado, además del enfoque del segundo libro? Por empezar por alguna parte, cómo un ser salvaje como Grey, de repente, se vuelve cordero y se deja domar. El amor nos vuelve idiotas, pero hasta unos límites tan insospechados… No, desde luego. A ella podía haberla hecho crecer, haberle dado espacio y tiempo, pero tampoco. Por otro lado, hay personajes secundarios que son una mina y la autora decide no explorar. Hay historias que quedan como en islas a lo largo de la narración, y tampoco se solventan. Explicaciones mucho más abundantes de según qué hechos desde el punto de vista de Grey, habrían sido un acierto. Pero… Sólo es mi humilde opinión.

¿En resumen? Entretenidos, pero nada de gran literatura, nada de best-seller. He leído novela romántica fantástica con mucha más chicha y mucho más jugo que esto.



A ver cómo se apañan para hacer la película. Eso sí que habrá que verlo. Con palomitas.

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