«La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte» Leonardo da Vinci

martes, 10 de abril de 2012

«Frankly, my dear, I don't give a damn»




Sé que esto es un poco incómodo, y bastante impopular, pero esta mañana he tenido sentimientos ambivalentes cuando he leído esta noticia.


Ya, ya lo sé. Esto lo carga el diablo, y vayamos por partes.

Por una parte, ya está bien de que todo el mundo patrocine películas y que el dinero que se gana en la taquilla… ¿Nos lo devuelvan? Me parece que no he oído nunca nada al respecto. Es decir, es como si tú le dieras dinero a alguien, comprara un billete de lotería, le tocase y no te diera, al menos, lo que tú le diste. Y esa persona se lo quede todo. Que sí, que sé que son subvenciones, pero entonces que en el ejercicio siguiente no las pidan si han ganado dinero con la última película que hayan hecho, digo yo.

Por otra parte, siempre salen los mismos directores en cartelera. ¿Seguro que no hay ninguno más por ahí? ¿En serio que este país es sólo Garci, Almodóvar, Bigas Luna y cuatro más? ¿O es que las subvenciones se las reparten entre cuatro, y al resto que le ondulen? También se produce el caso de películas buenas que tienen subvención, y que su director es joven y todo eso, pero que su cinta nunca llega al circuito de visionado. Si tienen subvención… ¿No pensaron en promocionarse? ¿Sólo en hacer un peliculón?

En tercer lugar, y sobre el arte. ¿Hay artistas de primera, y artistas de segunda? ¿Por qué a Antonio López no le dan subvenciones y a Amenábar sí? ¿Por qué el cine debe ser subvencionado y la pintura, la escultura y otras bellas artes no? El cine, igual que pintar cuadros, es un negocio, y hay que invertir, lo que supone arriesgar un capital que a veces te prestan, y a veces tienes guardado con mucho esfuerzo, y si pegas un pelotazo en taquilla te forras, igual que si tu obra gusta y la vendes toda, y si tu peli es un bodrio te arruinas, y en el caso de la pintura te comes los cuadros, pero tú eres un empresario (en ambos casos) y debes correr con ese riesgo.

Por último, me entristece pensar que sin determinadas ayudas hay películas que nunca llegarán a ser, por falta de capital. Y pagan justos por pecadores, pero se han repartido ayudas, y en muchas ocasiones NO se han hecho películas, o se han hecho y ni siquiera se han llegado a estrenar y eso no es así.

Como conclusión, no puedo decir que me alegra, pero tampoco derramaré lágrimas por esto. La época de vacas gordas ha pasado ya, y las vacas flacas son para TODOS.

Otras reflexiones mucho más sesudas que la mía, y (sobre todo) con datos en cifras:






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