«La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte» Leonardo da Vinci

jueves, 4 de febrero de 2010

El tatuaje, una tradición oriental milenaria

El mundo del arte, como siempre, regalando números:



La obra más cara del mundo mundial. Como diría uno de mis profesores (saludos si me está leyendo, cosa que dudo, odia Internet): «¿Quién dice o decide que un autor es más importante o más vanguardista que otro, y así, subir el precio de su obra? ¿Los marchantes o los críticos de arte? Señores, está muy claro: los segundos. Los marchantes quieren hacer negocio a cualquier precio, y se ve a la legua, claramente, desde el otro lado de la sala donde se expone, pero sin el crítico de arte, tal vez el negocio sea menos productivo, económicamente hablando». También influye la persecución de una obra por un futuro dueño caprichoso, o que la obra haya sido guardada y custodiada demasiado tiempo, y que los adeptos estén esperando a que salga a subasta. Casi diez minutos de puja es una vida entera.

Por otra parte, pasa casi desapercibida esta noticia, que es, como poco, relevante:

Con todo lo que está dando que hablar la propiedad privada, los derechos de autor, la descarga de textos e imágenes de Internet y las cuestiones legales derivadas de ello, no ha sido una mala maniobra por parte de Dell. Un enorme archivo fotográfico que podrá consultarse, donde están muchas de las mejores imágenes del siglo XX, muchos Premios de Fotografía.

Como colofón, una curiosidad:


Cuando el tatuaje traspasa las fronteras de la piel y evoca tiempos de samuráis y de geishas…

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