«La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte» Leonardo da Vinci

domingo, 14 de junio de 2009

Dominus Dei

Viene una de pasar el día en el campo, bichos y chubasco incluidos, cuando se sienta aquí y comienza a leer… Y no tiene por menos que encabronarse.

Me tocará tratar mil veces el controvertido tema religioso que viene y va como el Guadiana en mi vida. Y hoy es uno más, otro insulto más. Otro esputo más.

He leído una noticia con asco. Exactamente ésta:


No me puedo creer que el párroco justifique eximir de un sacramento a un discapacitado porque considere, bajo su responsabilidad única, que no ha pecado. ¿Y bien? ¿Y los no bautizados, tampoco han pecado nunca, puesto que no están bajo el alero de la Iglesia? ¿Y quién dice eso, o en dónde lo pone? Bien, y si yo tengo una peca en una nalga ¿también quedo eximida? ¿Y si tengo un lado de la cadera más elevado? ¿Quién, dónde, por qué?

Esta es la casta de representantes del “catolicismo” que se practica en este país, los mismos que defienden el derecho a la vida, aunque sepas que tu bebé tendrá Síndrome de Down, luego, a la hora de que forme parte de la comunidad católica de su lugar de residencia, le niegan uno de los siete sacramentos, que, según la Iglesia, son de obligado cumplimiento.

Decía, además, el artículo, que la niña debía mostrar más madurez. Madurez. Ya. Espero que ese psicotécnico lo pasen todos sus feligreses. Y cuando digo todos, me refiero a todos.

Espero que este cura se lea la Constitución en algún momento (yo, desde aquí, le invito con fervor a ese ejercicio) y se mire bien el Artículo 14 del Capítulo II (Igualdad ante la Ley). Y que se lo aprenda como el Credo, de carrerilla. Y, de regalo, el 16.3 (Libertad Ideológica y Religiosa).


Señor mío, se puede ir a la misma mierda. Me da vergüenza la gente como usted. Y le replicaré con algo que, mal que bien, he aprendido de este catolicismo que me avergüenza, y es que todos somos criaturas del Señor, y que sólo él será capaz de perdonarle.

Yo no.

1 comentario:

  1. Uff..

    Es la primera vez en mi vida que leo algo tan... ¿miserable? La verdad es que no encuentro la palabra exacta para definirlo.

    De todas maneras, creo que no es bueno caer en la generalización: la falacia más frecuente y engañosa de nuetsros días.

    Y por último, una curiosidad; ¿quién escribe estos periódicos on-line? Porque a veces parece que los hubiera escrito yo misma; quizá sea una percepción subjetiva, pero no tienen la calidad periodística de los periódicos "habituales".

    Saludos!

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