«La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte» Leonardo da Vinci

sábado, 20 de junio de 2009

Canta, oh musa, la cólera del Pelida Aquiles...

Feliz día del Español a todos.


450 millones de hispanohablantes celebramos el día de nuestro idioma materno, o nuestro segundo idioma, y somos muchos como para no celebrarlo.

Hoy quiero hablar de la hipocresía de este país, y quería preguntarme en alto si no hay vergüenza para celebrar esto cuando hay Comunidades Autónomas que impiden la correcta difusión del castellano a sus habitantes. Y sólo diré una cosa, y ni siquiera una misma la redacta: en el Titulo Preliminar, Artículo 3.1 de la Constitución, hay una bonita frase que, para los perezosos y vagos que no quieran buscarla, dice así: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.»


Por otra parte, mi repulsa y mi no clarísimo al terrorismo. La defensa del Estado no debería acabar en un funeral, no debería tener la palabra miedo entre sus habituales. La cobardía de la bomba lapa, y la reivindicación de siempre, capar la libertad de expresión y de pensamiento en un territorio que pertenece a todos los vascos, y no es cortijo de unos pocos. Desde este humilde blog, un crespón negro.


No sé exactamente si es indignación o cabreo, o es la manida frase «no, si eso ya lo sabía yo», que retumba por mi cabeza, o si es esta otra «esto es lo que se merece la Justicia española». Una ya no sabe si reír o llorar cuando lee estas cosas.


Y endulzando un poco al final, la apertura del nuevo Museo de la Acrópolis, en Atenas (Grecia), que ha reabierto, una vez más, la herida entre Reino Unido y la Hélade, y sus cruces de increpaciones sobre dónde tendrían que estar los frisos del Partenón.

Los griegos son unos fueras de serie a la hora de musealizar, y como muestra, un botón:


Esto que veis, el Metro. El problema que tiene el subsuelo de Atenas es el mismo que en Roma, o en otras ciudades milenarias importantes: en cuanto se excava, salen a la luz restos arqueológicos y hay que detener las obras. Lo que se hizo en la ampliación del Metro de Atenas fue musealizar algunas paradas. Se escogieron piezas que habían ido saliendo durante las obras, y se hizo un pequeño museo en cada una de ellas. Para más info:

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